La frenética intriga de las últimas horas de Abdullah

Publicado el Por David Hearst (author), Arabia Watch (author)

Lugar(es): Riad

 

La muerte del rey Abdullah fue provocada por una hemorragia interna masiva y no por neumonía, según han informado diversas fuentes saudíes. El colapso de su salud, ocurrido el 31 de diciembre del año pasado, impidió al rey llevar a cabo un plan para eliminar a su hermano Salman de la posición de príncipe heredero, y reemplazarlo por el príncipe Muqrin bin Abdel Aziz. De esta manera, el propio hijo de Abdullah, el príncipe Meteb, se habría convertido en el siguiente en la línea sucesoria.

El 31 de diciembre, Palacio emitió un comunicado en el que anunciaba que el rey había sido ingresado en el hospital, pero ocultando la gravedad de su estado. De acuerdo con lo publicado entonces por la agencia estatal de noticias, SPA:  “El rey ha sido ingresado en la Ciudad Médica Rey Abdulaziz de Riad para someterse a unas pruebas médicas”.

El rey fue trasladado allí desde un hospital de la localidad de Rawdat Khraim, donde se había estado preparando para convocar una reunión entre el emir de Qatar, el sheij Tamin bin Hamad Al-Thani, y el presidente egipcio Abdel Fattah Al-Sisi. La cita, que habría servido para sellar la reconciliación entre los dos estados, nunca tuvo lugar. Si dicha reunión se hubiera llevado a cabo, el difunto rey habría anunciado una serie de decisiones que Meteb y el jefe de la Corte real, Khalid Al-Tuwauijri, le habían estado instando a tomar durante algún tiempo. Estas decisiones habrían asegurado la transferencia del poder a su propio hijo

Sin embargo, el repentino empeoramiento de la salud de Abdullah provocó el pánico en los círculos de Tuwaijri, que previeron las consecuencias para ellos y quienes protagonizaron el golpe militar en Egipto, de la llegada de Salman al poder. Abdullah necesitaba respiración asistida y estaba bajo anestesia general, completamente incosciente. Meteb y Tuwaijri se esforzaron mantener su condición en secreto, tratando de impedir la entrada de Salman en la habitación del rey. Buscaban la manera de mantener en juego el plan original, interesados en que las decisiones del rey pudieran ser anunciadas en su nombre.

Para que el plan saliera a la luz, dieron instrucciones a los medios de comunicación egipcios para que hicieran pública la idea. Así, el presentador de televisión Yousef Al-Husseini reveló en su programa que se anunciaría una decisión mediante la cual el príncipe Salman sería relevado de su cargo como príncipe heredero. Al-Husseini añadió que este cambio sería mejor para Egipto y pasó a atacar al hijo de Salman, Mohammed, por “entrometerse en los asuntos de los demás”.

Salman defendió su posición y presionó con éxito para emitir un comunicado oficial en el que se anunciara que el rey había sido intubado, y por lo tanto, estaba inconsciente. El 2 de enero, la Corte real admitió en una segunda declaración que Abdullah sufría de neumonía y “necesitaba temporalmente ayuda para respirar”. Ese detalle adicional dejó perplejos a los observadores en ese momento, pero constituía un reconocimiento oficial que el rey no estaba en condiciones de anunciar ninguna decisión.

Tras estos acontecimientos, Tuwaijri y Meteb pusieron en práctica otra táctica; propusieron a Salman anunciar que el rey había abdicado por enfermedad. Salman sería rey a cambio de garantizar que Meteb se convertiría en segundo príncipe heredero. Salman, sin embargo, se negó a entrar en cualquier discusión mientras el rey estuviera aún vivo en el hospital.

El intento de Meteb y Tuwaijri continuó incluso tras la muerte del rey, lo que explica por qué tardó tanto tiempo en ser oficial la noticia en los medios de comunicación. También explica la rapidez con la que actúo Salman al heredar la corona, efectuando la eliminación de Tuwaijri antes que su hermano fuera enterrado.

Durante ese período de tiempo, Tuwaijri y su aliado Mohammed bin Zayed, el príncipe heredero de Abu Dhabi, utilizaron los medios de comunicación egipcios como su oficina de prensa personal, y como una forma de avanzar en sus intrigas. El día antes de la muerte del rey, el canal egipcio Al-Nahar TV transmitió una noticia que decía  literalmente: “El rey Abdullah abdicará en cuestión de horas, Salman será rey, Muqrin será príncipe heredero y Meteb el segundo príncipe heredero”, tal y como era la propuesta que Tuwaijri y Meteb estaban intentando que aceptara Salman.

Sabemos por grabaciones filtradas de conversaciones, que Abbas Kamil, el jefe de la oficina de Sisi, instruía directamente a los periodistas y que estaba en contacto con la oficina de Tuwaijri. Fuentes saudíes apuntan ahora a un segundo hombre en la cadena de mando, el ministro de Estado de Emiratos Árabes Unidos el sultan Al-Jabir. Su trabajo consistía en comunicarse con Kamil y pedirle que transmitiera a los medios de comunicación la información deseada por Emiratos Árabes Unidos y Tuwaijri.

Desde que Salman llegó al poder, los círculos de Tuwaijri han salido perdiendo. El nuevo príncipe heredero, Mohammed bin Nayef, ha ido mostrando a su manera que los amigos del reino están cambiando. El sábado se reunió con el ministro de interior turco y la semana pasada eligió Doha para su primera visita oficial.

También ha habido una serie de actitudes referentes a los Hermanos Musulmanes que indican que la política hacia esta organización, que Abdullah declaró terrorista, está a punto de cambiar.

Hace pocos días, la prensa saudí citaba al ministro de Asuntos Exteriores, Saud al-Faisal, diciendo que no tenía “ningún problema” con la Hermandad. “No tenemos ningún problema con los HH.MM."-aseguraba el ministro- "nuestro problema es un pequeño grupo afiliado a esta organización”.

La historia de intrigas de la corte real saudí en los últimos días de Abdullah, y las grabaciones filtradas en Egipto, han demostrado algo que no era inmediatamente evidente en junio de 2013, cuando el primer presidente electo Mohammed Morsi fue derrocado por el ejército, después de las manifestaciones masivas contra su gobierno. La historia muestra que entonces las conexiones se daban entre una facción de la Corte real saudí, el ejército egipcio y Emiratos Árabes Unidos. Sisi estaba siguiendo órdenes y esperando ser pagado generosamente por ello. El tono de su discurso en las grabaciones filtradas es el de un hombre que desprecia a sus pagadores. En un momento de las conversaciones privadas, llega a referirse a los Estados del Golfo como “semi- Estados”.

El largo brazo de la Corte real saudí se aplica ahora en la reorganización en marcha. El nuevo personal de Salman forjará nuevas alianzas, levantando la cobertura de la cual los gobernantes de Egipto han disfrutado hasta ahora. Este podría ser otro factor detrás de la publicación de las grabaciones de audio de conversaciones profundamente incriminatorias en la oficina privada de Sisi. Los gobernantes de Egipto están bajo presión como nunca antes.

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