Rusia en Yemen: ¿nuevo actor o mero oportunismo?

Publicado el Por Khalil Dewan (author), Monitor de Oriente (author)

Lugar(es): Saná, Yemen

Hutíes y partidarios del ex dictador Ali Abdullah Saleh se concentran para protestar contra las operaciones militares lideradas por Arabia Saudí en una manifestación en el segundo aniversario de la Operación Tempestad Decisiva en la Plaza Al Sabin de Saná (fotografía: AA)
Hutíes y partidarios del ex dictador Ali Abdullah Saleh se concentran para protestar contra las operaciones militares lideradas por Arabia Saudí en una manifestación en el segundo aniversario de la Operación Tempestad Decisiva en la Plaza Al Sabin de Saná (fotografía: AA)

 

En un intento por asegurar sus bases navales clave en Yemen, Rusia se está implicando en el conflicto árabe como negociador político. Sorteando el marco establecido por las Naciones Unidas (ONU) y sus fracasados intentos de reunir a las partes enfrentadas alrededor de la mesa de negociaciones, la entrada en escena de Rusia podría desencadenar nuevas y peligrosas dinámicas en un conflicto ya de por sí complejo y volátil.

El objetivo del presidente ruso Vladimir Putin va claramente más allá de luchar contra el terrorismo y traer paz a la región. Rusia desea proteger sus derechos de navegación en Adén, y participar en las actividades de securitización de las rutas marítimas del Mar Rojo. Por ahora, los hutíes, apoyados por Irán, mantienen el control de los puertos del Mar Rojo, incluyendo el codiciado puerto de Hudaydah. Un ataque inminente sobre dicho puerto había sido planeado y capitaneado por Arabia Saudí. No obstante, las advertencias del enviado especial de la ONU acerca de las terribles consecuencias bélicas y humanitarias que ello habría supuesto lo han postergado indefinidamente. A raíz de los frecuentes ataques a los barcos de transporte de petróleo y gas por parte de los hutíes, los Estados que mantienen intereses en los puertos del Mar Rojo están viendo peligrar su seguridad, frustrándose progresivamente al respecto.

Los encuentros diplomáticos en Rusia han generado una estrecha alianza con Emiratos Árabes Unidos (EAU), uno de los principales implicados en la guerra de Yemen, responsable del apoyo económico de muchos de los grupos que luchan contra los hutíes. Los EAU y Rusia acordaron formar una alianza estratégica en Oriente Medio. Según las autoridades rusas y árabes, el principal foco de atención de esta alianza estaría en el conflicto yemení.

 

Alianzas rusas


Rusia ha forjado ya fuertes vínculos con los EAU y con el expresidente yemení, Ali Abdullah Saleh, y ha comenzado a discutir el futuro político de Yemen. Por su parte, Saleh considera a Rusia un importante aliado y afirmó que:

En la lucha contra el terrorismo estamos abiertos y dispuestos a ofrecer todas las facilidades posibles. Nuestros puertos, nuestros aeropuertos, todos están disponibles para la Federación Rusa.

A pesar de que Rusia tiene acceso libre al territorio yemení, si utilizará dicha oportunidad para negociar o de manera oportunista está aún por ver.

No existen todavía indicios de si Rusia tomará un papel militar en Yemen, o de si mantendrá su perfil más político. En cualquiera de los casos, los actores sobre el terreno se mantendrán escépticos, pues Rusia trae consigo un largo historial de conformismo con la política exterior iraní en la región, incluyendo Siria.

El aliado de Rusia, los EAU, apoya actualmente al Consejo Político del Sur (CPS), en un reciente viraje respecto a los objetivos iniciales de la intervención en Yemen. Esto ha causado tensiones dentro de la propia coalición liderada por los saudíes –y de la que EAU es un parte muy importante– además de socavar la legitimidad política del gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, presidido por Abd Rabbuh Mansur Hadi.

La intervención rusa en el conflicto podría devenir en algún aspecto positivo. La coalición árabe –EAU incluidos– podrían ver en esto una oportunidad para influenciar a Rusia para que persuadiera a irán de dejar de armar a los hutíes. Esto podría llevar al fin de la campaña de bombardeos aéreos de Arabia Saudí, denunciados como crímenes de guerra por parte de organizaciones humanitarias y de derechos humanos. Sin embargo esto depende de si las incursiones y los ataques hutíes con misiles sobre suelo saudí siguen suponiendo una amenaza para la seguridad del reino.

 

 Las complejidades sobre el terreno

Actualmente existen tres gobiernos en Yemen: el de los hutíes –apoyados por Irán– en control de la capital, Saná; el gobierno de transición presidido por Hadi; y el recientemente formado CPS, en el sur. Todos ellos tienen alianzas con líderes tribales y diferentes grupos armados. Hasta la fecha Rusia solo se ha puesto en contacto con Saleh y con EAU.

Cualquier negociación que tenga lugar al margen de los actores clave será, simplemente, deshonesta. Si Rusia planea apoyar la visión de EAU para Yemen en virtud de su alianza con los emiratíes, sin duda se encontrará con una fuerte oposición. Los principales actores deben ser incluidos en las negociaciones, lo que incluye a los hutíes avanzando desde el norte, al CPS deseoso de escindirse del norte del país y Hadi, a cargo del gobierno de transición.

Y por si todo ello no fuera suficientemente complejo, los EEUU están ahora mismo inmersos en una campaña antiterrorista contra posiciones de Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) en el país. Los EAU han pedido a Washington que vaya más allá y que ataque también posiciones hutíes, y los estadounidenses ya han respondido facilitando información de Inteligencia relativa a las posiciones hutíes, las cuales considera una clara señal de la influencia de Irán en el país.

La historia reciente nos ha enseñado que las relaciones entre Rusia y EEUU son turbulentas, y que todo acercamiento será llevado a cabo de manera cuidadosa, asegurándose ambos actores que sus intereses no son ignorados. Mientras que las negociaciones de paz organizadas por el enviado especial de NNUU se encuentran estancadas, el posicionamiento estratégico de Rusia para resolver el conflicto yemení parece ser, por ahora, la única alternativa.

Article rating:

datos de la votación

0 Respuesta(s) a “Rusia en Yemen: ¿nuevo actor o mero oportunismo?”

Dejar una respuesta