La Guardia Revolucionaria de Irán usará el discurso de Trump como una oportunidad

Publicado el Por Mahan Abedin (author), Arabia Watch (author)

Lugar(es): Teherán, Irán

Miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (fotografía: AFP)
Miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (fotografía: AFP)

 

La descertificación del acuerdo nuclear de Irán -también conocido como el Plan Conjunto de Acción General (JCPOA)- de Donald Trump, produjo una inmediata reacción del presidente iraní, Hassan Rouhani, quien ridiculizó la “ignorancia” de Trump, así como su retórica intimidatoria hacia Irán.

Rouhani emprendió la contraofensiva el fin de semana en una reunión con el nuevo embajador de Suiza en Teherán al afirmar que cualquier daño al JCPOA equivale a socavar la seguridad y la estabilidad de la región y el resto del mundo.

Más allá de reacción oficial, los iraníes comunes y corrientes han reaccionado con fuerza en las redes sociales encolerizados por el ataque de Trump contra su país y su descripción de la República Islámica en los términos más crudos posibles.

Otro sorprendente, si no inesperado, aspecto del discurso de Trump fue su contundente ataque contra los Cuerpos de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) a los que equivocadamente llamó una “corrupta fuerza de terror personal del líder supremo de Irán”. Sin embargo, Trump no llegó a designar a los CGRI como una organización terrorista, un movimiento, que según altos funcionarios iraníes habían advertido, sería equivalente a una declaración de guerra.  
 
La refundición del acuerdo nuclear con la política regional sobre Irán de Trump está en el corazón de su descertificación del JCPOA. Por otra parte, esta fusión tiene el foco en la Guardia Revolucionaria, que está a la vanguardia de la formulación e implementación de políticas de Irán en Siria, Irak y Yemen, además de orientar la política relativa a los enemigos regionales: Arabia Saudita e Israel.

Sin embargo, el alto mando de la Guardia Revolucionaria (también conocida como los “Pasdaran”: los guardianes) no están demasiado preocupados por el ataque retórico del presidente de Estados Unidos. Para empezar, no está del todo claro cómo Estados Unidos puede obligar a retroceder a la Guardia Revolucionaria en los puntos críticos regionales sin provocar una confrontación militar con Irán.

Por su parte, los comandantes Pasdaran es probable que utilicen este nuevo nivel de hostilidad de Estados Unidos para atraer más potencia y recursos a sus programas estratégicos, en particular, a su industria de misiles balísticos. Y van a sacar provecho del renovado apoyo público para reconstruir su reputación en el país.

 

La insensatez de Trump

Incluso antes de su discurso incendiario, había señales fuertes de que el Estado y la sociedad iraní apoyan a la Guardia Revolucionaria en previsión de movimientos hostiles de Estados Unidos. Al más alto nivel, Rouhani ha dejado a un lado sus desacuerdos menores con los CGRI para anunciar que los Pasdaran tienen un lugar en el corazón del pueblo iraní. También describió el CGRI como “queridos por el pueblo de Irán, Irak, Siria, Líbano y los kurdos iraquíes”.

La Guardia Revolucionaria puede no ser querida por toda la región como sugiere Rouhani, pero son, sin duda, muy respetados en Irán. Este respeto tienen sus raíces en la guerra Irán-Irak, cuando los Pasdaran y sus extensiones (en las Basij) las Fuerzas de Movilización Popular estuvieron a la vanguardia del esfuerzo de guerra de Irán, e hicieron la mayor parte de los sacrificios.

Tanto en términos constitucionales como institucionales, los CGRI son la organización más importante de Irán y no puede ser reducida a un mero instrumento del gobierno. El momento fundacional de la creación de los Pasdaran es fundamental para este análisis: Fueron formados en mayo de 1979, apenas tres meses después de la victoria de la revolución iraní. Por lo tanto, los Pasdaran encarnan la voluntad colectiva de la revolución iraní y personifican su protección física e ideológica.

La fundación revolucionaria del CGRI, junto con su mandato constitucional, además de la experiencia brutal de la guerra Irán-Irak, ha transformado a los Pasdaran en una organización militar de pleno derecho. Esto hace de Irán el único país en el mundo con dos comandos militares independientes: El Ejército regular y los CGRI.

Pero la Guardia Revolucionaria es mucho más que una organización militar. Su misión “ideológica”, que se define como la protección de las fronteras políticas e ideológicas de la revolución iraní, los ha llevado a desarrollar unidades de Inteligencia nacionales y extranjeras sofisticadas.

Además, los CGRI patrocinan una amplia gama de grupos de medios de comunicación, en particular la influyente agencia de noticias Fars.

Pero es la actividad económica del Pasdaran la que despiertan controversia y resentimiento dentro de Irán. Los grandes proyectos de infraestructura están bajo control Pasdaran a través de la Khatam Al-Anbiya Construcciones, una organización en expansión que según se informa da empleo a 135.000 personas.

Lo que Trump estaba poniendo específicamente en el objetivo era la influencia de los CGRI sobre la política regional de Irán. En este dominio también los Pasdaran cuentan con herramientas especializadas bien desarrollados para formular y aplicar políticas, tanto a nivel micro como macro.

 

 La misión desesperada

El punto de entrada de los Pasdaran en la política regional fue su compromiso con los exiliados iraquíes chiíes durante la guerra Irán-Irak. Los CGRI patrocinaron en parte la creación del “Consejo Supremo para la Revolución Islámica en Irak” (ahora llamado el “Consejo Supremo Islámico de Iraq”) en noviembre de 1982. El brazo armado de CSRII, el Cuerpo Badr, se integró plenamente en los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán en la batalla como el “9º cuerpo Badr”.

El Cuerpo Badr (que ahora se llama la “Organización Badr”) jugó un papel principal en el Consejo Supremo Islámico de Iral post-baasista. Más recientemente, y aprovechando al máximo la inestabilidad creada por el grupo Estado Islámico (Dáesh), la Guardia Revolucionaria ha encabezado el desarrollo de una infraestructura de seguridad en Irak paralela conocida como las Fuerzas (o Unidades) de Movilización Popular.

El impulso de los Pasdaran contra el grupo Estdo Islámico en Irak y Siria está administrado por la Fuerza Quds, el ala expedicionaria de los CGRI. El origen de la Fuerza Quds está estrechamente ligado al de Badr, en la medida de que son unidades hermanas, en la misma posición en la jerarquía de los CGRI.

Conocido originalmente como “2º Cuerpo Quds”, la Fuerza Quds se expandió después de la conclusión de la Guerra Irán-Irak y empezó a actuar en Irak, Afganistán, Sudán y tan lejanos como Bosnia durante las guerras balcánicas de la década de 1990. El estallido del conflicto sirio en 2011 dio a la Fuerza Quds la oportunidad de encabezar el primer despliegue militar extranjero declarado de Irán desde 1973, cuando el Sha envió fuerzas a Omán para sofocar la rebelión de Dhofar.

Más allá de imponer más sanciones y caer en la retórica grandilocuente, es difícil ver lo que puede hacer Trump para hacer retroceder a la Fuerza Quds en zonas de conflicto de Oriente Medio. En Irak y Siria, la Fuerza Quds trabaja con varios aliados locales, algunos de los cuales (en Irak por lo menos) también tienen una relación de trabajo con el Ejército de Estados Unidos.

Por su parte los CGRI parecen estar preparándose para aguas turbulentas venideras como anunció el jefe de estado mayor de las Fuerzas Armadas iraníes (y miembro de los CGRI), el brigadier general Massoud Jazayeri. Más allá de la intensificación de sus actividades en las zonas de conflicto, la fuerza aeroespacial de los CGRI, comandada por el general de brigada Amir Ali Hajizadeh, casi por seguro va a intensificar las pruebas de misiles con el fin de fortalecer la capacidad de disuasión.

Por último, Trump ha creado una oportunidad ideal para que los comandantes de los CGRI puedan recuperar totalmente su reputación dentro de Irán después de las disputadas elecciones presidenciales de junio de 2009, que las cuales los Pasdaran estuvieron implicados en la represión interna.

La altamente selectiva lectura de la historia de Irán de Trump y su mala interpretación, además de la actitud desafiante tanto del Golfo Pérsico como de él, ha sacado de quicio a los iraníes que se han desahogado en las redes sociales con el ‘hastag’ viral #nevertrustusa (Nunca confíes en USA) .

Los Pasdaran y sus aliados en la clase política aprovecharán plenamente en la ola de nacionalismo que se espera que se extienda por Irán en los próximos meses. Las relaciones entre Irán y Estados Unidos, que han estado fracturadas desde 1979, acaban de entrar en su fase más tensa y peligrosa aún. Es poco probable que Trump salga ganando.

 
 

 

 

Article rating:

datos de la votación

0 Respuesta(s) a “La Guardia Revolucionaria de Irán usará el discurso de Trump como una oportunidad”

Dejar una respuesta