Homenaje en memoria del novelista marroquí Dris Chraibi

Publicado el Por Ibrahim al-Hayari (author), aljazeera (author)

Lugar(es): El Jadida

Seminario en homenaje al escritor marroquí Dris Chraibi y acercamientos a su biografía y producción.
Seminario en homenaje al escritor marroquí Dris Chraibi y acercamientos a su biografía y producción.

 

El Centro Cultural francés de El Jadida, en Marruecos, organizó a finales de la semana pasada un simposio cultural para homenajear la memoria del fallecido escritor marroquí Dris Chraibi, a la que asistieron un gran número de especialistas en estudios literarios francófonos.

El seminario contó con la participación de Abdul Ali Alrahuni, Aziz Hodza, Said Luakili, algunos amigos de la infancia de Chraibi, su esposa francesa, la señora Shina Chraibi, Said Belmabjut, traductor de la novela “La civilización es mi madre” publicada en una segunda ronda del Consejo Supremo de Artes y Cultura en Kuwait, así como otros investigadores e interesados.

Las intervenciones incluyeron la lectura de más de veinte trabajos del escritor fallecido, así como algunos testimonios de su trayectoria creativa y humana que culminaron otorgando su nombre a la biblioteca central del centro como testimonio del reconocimiento de la ciudad a la que Chraibi amó toda su vida.

Parte de la audiencia en el simposio de Dris Chraibi en El Jadida, Marruecos.

Parte de la audiencia en el simposio de Dris Chraibi en El Jadida, Marruecos.

El objetivo de este simposio – celebrado en la ciudad natal de Chraibi en la que pasó su infancia y la cual fue para él la más amada a pesar de pasar un tercio de su vida lejos de ella en el exilio – se centró en el recuerdo del lugar de los escritos de Chraibi, su pensamiento y su vida social, además de la influencia que en él tuvieron sus viajes y traslados en el enriquecimiento de su visión global y en el estilo de su narrativa.

El asfalto de la emigración

Dris Chraibi dejó su huella creativa y fue fiel a su patria a pesar del exilio.

Dris Chraibi dejó su huella creativa y fue fiel a su patria a pesar del exilio.

Dris Chraibi nació el 15 de julio de 1926 en la ciudad de El Jadida al noroeste de Marruecos, lugar por el que tuvo predilección sobre todos los sitios que visitó debido a su naturaleza geográfica y cultural, y su mágico enclave marítimo; la ciudad influyó en él, teniendo en cuenta que fue su ciudad natal y la tierra en la germinó su identidad antes de que el destino lo arrastrase al incesante traslado entre diferentes puntos geográficos.

Dris recibió una educación tradicional en una escuela Kuttab de El Jadida antes de trasladarse a Casablanca para continuar sus estudios en la escuela secundaria, tras la cual viajó a Francia en el año 1946 para completar sus estudios en la especialidad de Química, por esto, fue el primer ingeniero marroquí en conseguir el diploma de estudios superiores en Ingeniería Química en 1950. Chraibi pronto se sintió incómodo en su labor de ingeniero, la abandonó sin sentir la pérdida y emigró nuevamente a Francia para continuar sus estudios interrumpidos de psiquiatría. Durante esta época, vivió momentos difíciles de preocupación y sufrimiento, pues se vio obligado a trabajar de vigilante nocturno, porteador, y obrero en una fábrica. Sin embargo, después fue profesor de lengua árabe, productor en la radio francesa, y profesor de literatura marroquí en la Universidad de Laval en Canadá, antes de regresar a Francia, donde falleció en 2007. A pesar de su amor por el viaje y la visita de diferentes lugares en el mundo, en su corazón siempre vivió el anhelo del amante hacia su patria, de la que no pudo olvidarse. Belmabjut, traductor de “La civilización es mi madre”, dio testimonio de esto último en una entrevista, y dijo que los lugares de su infancia perduraron con anhelo sagrado en su personalidad y memoria, y que ese sentimiento de dependencia hacia Marruecos y la geografía que en él hay, se vio reflejado en sus novelas; lo curioso es que cuanto mayor era la distancia que le separaba de él más crecía su conexión a través de la imaginación, la memoria y finalmente la escritura.

Por su parte, la viuda de Dris, Shina Chraibi, dijo que el difunto escritor vivió conectado con la cultura marroquí y sus particularidades, adoptándola en muchos aspectos de su vida diaria y cotidiana.

Narrativa controvertida

En sus comienzos, Chraibi fue conocido como el incómodo y molesto escritor que atacó en sus primeras novelas las costumbres tradicionales marroquíes, haciendo de éstas objeto de su ironía y sarcasmo. Consideró que el colonialismo, en su fricción directa con el pueblo marroquí, dio paso a un optimismo en tanto que esa fricción condujo a la sociedad a deshacerse de la visión retrógrada y avanzar en el florecimiento a todos los niveles. Esto le hizo ganarse algunos problemas con el Movimiento Nacional, que vio en sus obras una negación de la identidad y la patria.

Sin embargo, la temprana apertura marroquí al océano exterior y su equipamiento con instrumentos modernos despejó la confusión sobre Chraibi, que se distinguió por su amor sagrado hacia su país y su elección por una escritura pulida del sarcasmo que atacaba los defectos del pueblo, con nuevas perspectivas de pensamiento para salvar los obstáculos del cambio social que necesitaba su país.

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1 Respuesta(s) a “Homenaje en memoria del novelista marroquí Dris Chraibi”

Jorge (no registrado)

Entender el amor a la patria quizá sea un hilo en común por el que empezar a tejer una unión de los pueblos.

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