Una fuerza militar árabe conjunta es considerada más una “aspiración” que una realidad

Publicado el Por Arabia Watch (author)

El presidente egipcio, Abdel-Fattah al-Sisi, en la cumbre de la Liga Árabe celebrada en Sharm el-Sheikh (fotografía: AA)
El presidente egipcio, Abdel-Fattah al-Sisi, en la cumbre de la Liga Árabe celebrada en Sharm el-Sheikh (fotografía: AA)

 

El anuncio, en la cumbre árabe del fin de semana, del acuerdo para establecer una fuerza militar conjunta ha planteado serias dudas sobre las posibilidades de que se convierta en una realidad, según los expertos.

El presidente egipcio, Abdel Fattah Al-Sisi, anunció el domingo -en su discurso de clausura de la cumbre de la cual fue anfitrión en el balneario Sharm Al-Sheikh- la creación de un grupo de trabajo conjunto en un plazo de cuatro meses, que estaría formado por los 22 países integrantes de la Liga Árabe, para planificar la composición y las normas de participación de una fuerza militar conjunta.

“La creación de una fuerza militar verdaderamente conjunta sigue siendo más una aspiración que una realidad”, dijo Frederic Wehrey, un experto de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional. Wehrey dijo que el plan se enfrenta a “problemas de interoperabilidad, desconfianza política entre los Estados y la falta de entrenamiento realista”.

Muchas preguntas siguen sin respuesta, partiendo por cuántos Estados miembros participarían y la capacidad militar de la fuerza. Algunas de las decisiones clave que tendrán que tomarse es si sería una fuerza permanente, dónde tendría su sede, y cual sería su estructura de mando.

James Dorsey, analistas de Oriente Medio en la Escuela de Estudios Internacionales Rajaratnam de Singapur, dijo: “A pesar de las declaraciones de unidad, hay grandes diferencias entre los Estados árabes y eso es evidente con la situación en Yemen”.

La Liga Árabe durante meses ha subrayado la necesidad de una fuerza militar conjunta para combatir los “grupos terroristas”, como el Estado Islámico.

Pero los ataques aéreos saudíes, que desde la semana pasada están atacando a los rebeldes chiíes hutíes respaldados por Irán, en Yemen, han puesto de relieve los intereses y prioridades divergentes de los miembros de la Liga.

Para los países de mayoría suní, el avance militar de los hutíes en Yemen fue un paso demasiado lejos en la propagación de la influencia chií de Irán en la región.

“El problema es que esta fuerza puede ser vista como una fuerza árabe suní. Por lo tanto, debe probar que sus acciones no estarán guiadas por el sectarismo”, dijo Mathieu Guidère, profesor de geopolítica árabe en la Universidad de Toulouse, “algunos países verán negativamente cualquier interferencia en sus asuntos internos, considerándolos una amenaza a su soberanía nacional”, dijo Guidère.

Irak, cuyo gobierno liderado por chiíes y aliado de Teherán, fue el único estado árabe que expresó oficialmente sus reservas sobre la creación de una fuerza conjunta en la cumbre de Sharm Al-Sheikh.

Aaron Reese del Instituto para el Estudio de la Guerra con sede en Washington, dijo que la coalición que está combatiendo a los hutíes en Yemen “proporciona una buena idea de lo que sería una potencial fuerza similar. Estados como Egipto y Arabia Saudí probablemente también estarían fuertemente involucrados en la posible fuerza conjunta”, dijo, pero no será tan fácil atraer a la fuerza al resto de países.

El ejército de Egipto es el más grande en el mundo árabe y uno de los mejor equipados, mientras que Arabia Saudita utiliza su riqueza petrolera para adquirir equipos de alta tecnología sofisticados.

Sin embargo, dijo Wehrey, el conflicto en Yemen está resaltando los retos a lo que se enfrenta el uso del poder militar tradicional.

Los ejércitos árabes están organizados para la guerra convencional. Su contratación se ha centrado en armamento de alta gama con gran prestigio pero que no son adecuados para la lucha contra militantes insurgentes.

Egipto, a la vanguardia de las convocatorias de una fuerza conjunta, se enfrenta a la amenaza de los militantes en el oeste de Libia y en el este en la península del Sinaí.

Reese dijo que por lógica “Libia es una misión futura” pero también un ejemplo de las dificultades con las que se encontraría la fuerza conjunta, pues “se considera menos urgente para algunos países que firmaron la creación de la fuerza conjunta, pues no tiene frontera con Arabia Saudí ni su conflicto implica a Irán”.

Article rating:

datos de la votación

0 Respuesta(s) a “Una fuerza militar árabe conjunta es considerada más una “aspiración” que una realidad”

Dejar una respuesta