El futbolista palestino, que fue agredido por llamar a Israel “perpetrador de la injusticia” deja la selección nacional.


El futbolista palestino israelí, Munas Dabbur, que desde hace tiempo se ha manifestado en contra de las brutales políticas del Estado de ocupación, ha abandonado la selección nacional. Nacido en Nazaret, el delantero de 30 años que juega en el Hoffenheim de la Bundesliga alemana anunció su decisión en Instagram, sin explicar los motivos. La ciudad natal de Dabbur tiene una población mayoritariamente palestina, ya que la gran mayoría de sus habitantes sobrevivieron a la limpieza étnica de Israel en 1947/48, debido a la preocupación por la reacción del mundo cristiano ante la profanación de la ciudad natal de Jesús.

"Me gustaría informaros de mi decisión de que mi participación en la selección israelí ha llegado a su fin", dijo Dabbur en un breve mensaje en el que anunciaba su retirada de la selección israelí. "Me gustaría dar las gracias a mi familia y a todos los que me han apoyado"

Aunque Dabbur no ha dado detalles sobre los motivos de su retirada anticipada, el futbolista palestino recibió constantes abucheos e insultos, especialmente tras sus críticas al asalto al recinto de la mezquita de Al-Aqsa, por parte de las fuerzas de ocupación israelíes en mayo del año pasado. El asalto a uno de los lugares más sagrados del Islam tuvo lugar durante el mes sagrado musulmán del Ramadán, mientras Israel realizaba una limpieza étnica en el barrio de Sheikh Jarrah, en el Jerusalén oriental ocupado, y bombardeaba la asediada Franja de Gaza.

En su página de Instagram, Dabbur denunció los ataques de Israel contra los no judíos: "Dios se encargará de los autores de la injusticia" Según Haaretz, más tarde explicó que el post era una protesta contra el uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad israelíes, a consecuencia de lo cual un pariente suyo de edad avanzada resultó herido.

Desde entonces, ha sido objeto de constantes abucheos por parte de los aficionados al fútbol israelíes, y no fue seleccionado para jugar en dos partidos siguientes de la selección nacional. Además, se vio obligado a pedir disculpas públicamente a sus compañeros de equipo.