El Reino Unido aborda la crisis de Sudán con Burhan y Minnawi.


El martes, un funcionario británico discutió la crisis política del país con el Consejo de Soberanía Transicional de Sudán y las Fuerzas de Libertad y Cambio (FFC).

Esto ocurrió durante dos reuniones separadas entre el Director de Asuntos Africanos del Ministerio de Asuntos Exteriores británico, Simon Mustard, en Jartum, y el Presidente del Consejo de Soberanía Transicional, Teniente General Abdel Fattah Al-Burhan, y los dirigentes de las FFC.

Estas fuerzas están aliadas con el ejército y apoyan las decisiones de Al-Burhan, y representan a las entidades políticas que abogan por el diálogo y el acuerdo sobre cuestiones nacionales.

El Consejo de Soberanía de Transición dijo, en un comunicado, que Al-Burhan y Mustard discutieron sobre la evolución interna de Sudán y "la posibilidad de beneficiarse de Gran Bretaña para avanzar en el diálogo hacia las metas y objetivos esperados por el pueblo sudanés"

El martes, Mustard inició una visita de dos días a Jartum, durante la cual se reunirá con varios funcionarios.

Tras su encuentro con Mustard, el jefe de la autoridad de comunicación política de la FFC, Minni Arcua Minnawi, declaró que en la reunión se abordaron varios temas relacionados con la crisis política de Sudán, durante la cual se intercambiaron opiniones.

Minnawi añadió, en declaraciones a la prensa seguidas por el corresponsal de la Agencia de Noticias Anadolu, que "explicamos las reuniones que tuvo el Acuerdo Nacional con las fuerzas políticas y sociales y los activistas".

"Ahora la situación avanza hacia lo mejor y estamos dispuestos a invitar a todos los partidos a participar en el próximo gobierno. Avancemos hacia la declaración constitucional y política y el desarrollo del programa de gobierno de transición mediante el consentimiento mutuo entre los componentes de la nación", dijo Minnawi.

El jueves, el FFC anunció que había decidido formar un comité político superior para debatir las cuestiones del periodo de transición.

Desde el 25 de octubre de 2021, Sudán ha sido testigo de protestas populares que reclaman el regreso del régimen civil democrático y rechazan las medidas excepcionales adoptadas por Al-Burhan el 25 de octubre de 2021, entre ellas la disolución del Consejo de Soberanía y del Consejo de Ministros.

Los que rechazan estas medidas acusan a Al-Burhan de llevar a cabo un golpe militar, lo que él negó, y dijo que su objetivo es "corregir el curso de la fase de transición" y se comprometió a entregar el poder mediante elecciones o un consenso nacional.

Antes de estas medidas, Sudán vivía, desde el 21 de agosto de 2019, una fase de transición que debía durar 53 meses y que terminaría con la celebración de elecciones a principios de 2024.

Se decidió que el ejército, las fuerzas civiles y los movimientos armados que firmaron un acuerdo de paz con el gobierno en 2020, compartirían el poder durante esa etapa.