Estados Unidos insta a Israel a acelerar la investigación sobre el asesinato de Shireen Abu Akleh.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha instado al ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, a que acelere la investigación sobre el asesinato de la periodista estadounidense de origen palestino Shireen Abu Akleh para que los resultados se hagan públicos.

El corresponsal diplomático del diario israelí Walla News, Barak Ravid, citó el lunes a dos fuentes informadas que afirman que la administración estadounidense está siendo presionada por los miembros demócratas de la Cámara de Representantes y del Senado para que tome nuevas medidas para revelar las circunstancias que rodean el asesinato de Abu Akleh.

Según las fuentes, Blinken habló por teléfono con Gantz el sábado y le preguntó cuándo se espera que el ejército israelí concluya su "investigación operativa" sobre el asesinato de Abu Akleh y publique sus resultados finales.

"Blinken ha instado a Gantz a que acelere los procedimientos de investigación, y ha subrayado la necesidad de completar la investigación lo antes posible y remitir sus conclusiones tanto a la administración estadounidense como a la familia de Abu Akleh", añadieron las fuentes.

Al parecer, Gantz aseguró a Blinken que los resultados finales de la investigación se publicarán "dentro de unas semanas". Señaló que el ejército sólo había anunciado los resultados de la "investigación preliminar", que concluyó que "no era posible" determinar quién disparó a Abu Akleh.

Las fuentes señalaron que Blinken se reunió con la familia de Abu Akleh dos días antes de su llamada telefónica con Gantz. Los familiares quieren más información sobre su asesinato.

Según Walla News, la vicesecretaria de Estado estadounidense, Wendy Sherman, se reunió con el ministro israelí de Seguridad Pública, Omer Bar-Lev, durante su visita a Washington el pasado fin de semana. Le preguntó por "la razón de la demora en completar la investigación y publicar sus resultados"

En un principio, Israel había afirmado que sus soldados no habían disparado a Abu Akleh, que estaba cubriendo una incursión del ejército en la ciudad de Yenín cuando recibió un disparo en la cabeza mientras llevaba ropa de protección completa que la identificaba claramente como periodista. Además, el ejército afirmó que hombres armados palestinos le habían disparado.

Sin embargo, las investigaciones independientes de la organización israelí de derechos humanos B'Tselem y de la CNN, entre otras, llegaron a una conclusión idéntica: la bala que mató a Abu Akleh procedía del mismo lugar donde estaban desplegados los francotiradores del ejército israelí.