Ghannouchi: “Túnez se dirige hacia la dictadura

Rached Ghannouchi, jefe del Movimiento Ennahda, afirmó el viernes que Saied está aprovechando el referéndum sobre una nueva constitución para restablecer una dictadura, advirtiendo que el escenario de Sri Lanka no está lejos de llegar a Túnez.
Ghannouchi, que fue presidente del parlamento hasta que el presidente Saied lo derrocó, describió el ambiente reinante en el periodo previo al referéndum del 25 de julio como “antidemocrático, estático y fúnebre” En una entrevista concedida a Reuters, Ghannouchi afirmó que la exacerbación de los problemas económicos y la total desatención del presidente a los mismos, junto con su enfoque sólo en el cambio político, pueden llevar a Túnez a una explosión social similar a la de Sri Lanka. “El escenario de Sri Lanka no está lejos de Túnez”, predijo Ghannouchi. “Los discursos de Saied sólo pueden convertirse en enfrentamientos, caos, asesinatos y crisis. Túnez puede llegar a la hambruna, y el país necesita urgentemente el diálogo para afrontar estas crisis”, instó Ghannouchi. Ghannouchi, antiguo refugiado, ha sido un actor importante en la política tunecina desde la revolución de 2011 que derrocó al dictador Zine El Abidine Ben Ali, trajo la democracia y provocó los levantamientos de la Primavera Árabe.
Sin embargo, el prolongado fracaso económico en todos los gobiernos sucesivos desde 2011 aumentó la tensión y la frustración entre los tunecinos. Ghannouchi dijo que la última década se caracterizó por la incapacidad de desarrollar y abordar los problemas de la economía, mientras que Saied exacerbó la situación política y económica. Añadió: “El 25 de julio dio esperanzas a los tunecinos, pero tras un año de golpe de Estado, resultó ser una falsa esperanza y un engaño.

Es una grave crisis política” Ghannouchi ha sido un importante crítico de Saied desde que el presidente asumió amplios poderes el año pasado. “Túnez se dirige hacia un régimen dictatorial que reúne todos los poderes en una sola persona”, indicó Ghannouchi. Saied, sin embargo, dijo que sus acciones eran necesarias para salvar a Túnez de años de luchas políticas internas y que su constitución corregía el rumbo de la revolución de 2011. Durante el periodo que precedió al referéndum, Saied amplió significativamente su control sobre el poder judicial y la autoridad electoral, antes independiente, lo que planteó dudas sobre el estado de derecho y la equidad del voto. La Constitución propuesta otorga a Saied poderes casi ilimitados y debilita el papel del Parlamento y del poder judicial. Al mismo tiempo, el Movimiento Ennahda y la mayoría de los demás partidos instaron a los tunecinos a boicotear el referéndum.