Por segunda vez en una semana, los manifestantes han tomado el Parlamento de Irak en una muestra de apoyo al influyente líder chiíta Muqtada al-Sadr.

El sábado, miles de personas irrumpieron en el edificio.

Se han comprometido a permanecer en el lugar hasta que se satisfagan sus demandas, lo que intensifica el enfrentamiento político.

Pero, ¿y si no se cumplen esas exigencias?

¿Y qué papel juega Irán en la política iraquí?