¿Se utiliza a los refugiados sirios en Turkiye como peones políticos?

Para muchos refugiados sirios, la vida en Turkiye es cada vez más difícil. En medio del aumento de los costes de los alimentos y el transporte, el resentimiento público hacia el grupo es cada vez mayor, y los informes de abuso y violencia aumentan.

Los desplazados sirios fueron acogidos en su día con los brazos abiertos en Turquía. Sin embargo, 11 años después, la guerra civil en Siria continúa sin un final a la vista. Y aunque Turkiye se enorgullece de acoger a la mayor población de refugiados del mundo (4 millones de personas, en su mayoría sirios), esta costosa empresa es ahora un punto de mira político para el presidente Recep Tayyip Erdogan.

La lira turca cayó un 45% el año pasado y la inflación alcanzó el 80% en junio, el nivel más alto en 24 años. Los ciudadanos culpan cada vez más a los refugiados de quitarles sus puestos de trabajo y de agotar los valiosos recursos públicos. De cara a las elecciones de 2023, los aspirantes a la presidencia de Erdogan están aprovechando el creciente sentimiento anti-refugiados prometiendo reubicar a los sirios en su país de origen de forma masiva.

Para desviar las críticas a la política económica del gobierno, el partido en el poder también ha abordado la cuestión de los refugiados. El propio Erdogan ha hablado de planes para devolver al menos a un millón de refugiados al otro lado de la frontera, en "zonas seguras" que Turkiye ha gastado miles de millones de dólares en asegurar.

Pero a muchos sirios les preocupa que todavía no sea lo suficientemente seguro volver. A pesar de la creciente xenofobia hacia ellos, algunos dicen que prefieren quedarse en Turkiye, donde hay una relativa estabilidad y más oportunidades. Otros, cansados de ser maltratados, dicen que preferirían ir a Europa, pero les resulta difícil conseguir visados.

En declaraciones recientes a Al Jazeera, Mohammed Hawasli, director de ventas de una empresa de telefonía móvil que vive en Estambul, dijo: "A todos nos gustaría volver a nuestro país y construirlo de nuevo. Pero nos fuimos por una razón, porque Siria está en guerra consigo misma y queríamos vivir con dignidad.